sábado 12 de diciembre de 2009

Me voy


A tres meses de cumplir dos años en la blogosfera he decidido cerrar este espacio. Lo cierro por dos razones principales:


1. Tendré una nueva obligación en mi trabajo que me ocupará todo el tiempo y no quedará cabeza para este espacio. No quisiera dejarlo abierto como "un periódico de ayer." Ya bastante me molesta el tener entradas de más de una semana de viejas. Nunca he tenido mucho tiempo para leer los otros blogs, así es que ahora menos lo tendré.


2. Luego de escribir divertida y furiosamente por tantos meses me he dado cuenta de dos cosas: de que, uno, mi furia no es contagiosa porque nunca logré más allá de tres o cuatro historias compartidas sobre el trato que nos dan en el mundo de los servicios. Eso, a pesar de que el mal llamado "servicio" en este país brilla por su ausencia.

Y, dos, que no quiero estar dándole a la lengua (o a los dedos en el teclado) en un círculo vicioso como una forma de encauzar mi enfogonamiento en relación a las cosas que nos están pasando en el país. De tanto escuchar en la radio a la gente hablar y analizar, de tanto leer en la blogosfera la gente opinar, ya estoy aburrida de ver que eso y las marchas es lo único que somos capaces de producir en esta j... colonia. SOMOS voyeristas cultos y sobre todo SOMOS todos unos cobardes. Se nos cae el país, se nos hunde todo y nosotros seguimos en nuestras peñas cibernéticas. SOMOS hijos e hijas de esta colonia. Me siento cómplice y no me siento feliz con eso.

Por tanto, dejaré abierta esta entrada un rato por si alguien quiere entrar a pelear conmigo o a llorar conmigo. Pero, como ha dicho nuestro gran Mesías Pedro Rosselló, este decisión es FINAL y FIRME.

He desarrollado un cariño especial hacia todas las personas que consistentemente han comentado en mis entradas. Me siento contenta de que todos juntos/as con Ivonne Acosta y Julia Cristina lográramos parar a Glorimarie Jaime. Y no tengo NADA en contra de mis queridos/as compañeros/as blogueros/as, ciertamente por mucho tiempo sentí que era importante lo que escribía. Aprendo, repienso y aclaro en esos blogs, pero simplemente creo que seguir hablando entre nosotros/as mismos no es suficiente. No tengo nada que sugerir, no tengo alternativas que proponer. Esa es la verdad.

Feliz Navidad a todos y a todas. Mi deseo para el Año Nuevo es que ojalá las discusiones en la blogosfera logren más que las discusiones en la radio, en la televisión... de manera que todos los malvados que se han quedado con nuestro país tengan verdaderamente una oposición real.

Por último, quiero señalar que Enfogoná y Clientelafuriosa son "marcas registradas", ja, ja, que me reservo la opción de alguna vez volver aunque sea a criticar problemas con el reciclaje, los molinos de viento, los trenes de Cabo Rojo a Patillas, las demasiadas ventanas al mar que hay en la Isla, la falta de algún cruzacalles que enturbie el aburrimiento de tanta calle limpia y tanto árbol florecido.

miércoles 2 de diciembre de 2009

Tiembla la tierra

Maritza de la Cruz es una joven madre dominicana residente en Villa del Sol, su hijita está en intensivo con bronquiolitis complicada con AH1NI y en estos momentos que escribo, por la radio han dicho que la bebé está peor.

Esta mañana al amanecer la hemos oído todos decir que si tiene que ir de rodillas a suplicarle a Fortuño que les ponga el agua y la luz lo hará. Nos ha recordado la xenofobia que hay en este país en contra de los dominicanos. Ha tratado de salir por los derechos de sus hijos porque son “boricuas.” “Ser pobre, negro y dominicano no es un pecado.”

Su sentencia resuena en el aire todavía: “Sus hijos están sanos.” “La vida es una tómbola, hoy estás aquí y mañana no se sabe.”

¿Cómo se puede ir tan lejos? ¿Cómo se puede ser tan soberbio? ¿Cómo es que este pueblo se ha equivocado tanto, tanto?

domingo 29 de noviembre de 2009

Navidad que vuelve...



Nunca antes la Fortaleza había estado tan bien nombrada. Fortuño la ha convertido en la versión puertorriqueña de la casa de Baby Doc. Sólo faltan las bayonetas. Cuando Baby Doc reinaba y era la hora de su siesta desviaban el tráfico para que nadie lo fuera a despertar. Pues a la Fortaleza la tienen cercada con las vallas inamovibles que sólo se quitan cuando la persona tiene “permiso.” Me imagino cómo la estarán pasando los pobres ministros presbiterianos que son los vecinos inmediatos de Fortuño con el nuevo “protocolo.” Y no se diga de los guardias con cara de perros aburridos que lo intentan, pero no lo logran, dar la talla de Ton Ton Macoutes.

En Navidad, este precioso edificio, patrimonio nuestro, se ve más triste que nunca. Lo han endilgado sin ganas, sin gusto, como por obligación. Quizá son las APP, o las cooperativas de los otrora empleados de Fortaleza o quizá la mismísima Sánchez Bras que entre reunión y reunión cogió cuatro cajas de adornos y dijo, pérate que esto lo arreglo yo, venga dos guirnaldas, qué caray, de cuándo acá, ¡y que gastarse el bono de algún vip en embelecos en horas de crisis! Total si el jefe pronto estará en Casa Blanca, si yo también estaré en Casa Blanca regenteando el huerto de Michelle...

Dense la vuelta por la Fortaleza, da ganas de llorar. Vean las guirnaldas verdes, más largas que la esperanza de un pobre, sosas, sin una pascua; los balcones pelaos; la hilera de tubos que ahora sirven de distancia entre Fortuño y nosotros, vacía, sin una miserable guirnalda. No puedo darles que sientan vergüenza y sea por pudor que han querido pasar en tono menor...Tal vez todavía no están listos y el encendido será en diciembre como el de Santini... O quizá es otra muestra más de su vaivén, como decía una relacionista pública en relación a la "incertidumbre" que causa el que todavía no hayan anunciado cómo y dónde será la fiesta de Reyes de Fortaleza.
Todo Puerto Rico por Puerto Rico no ha logrado casi nada, pero lo que es encerrar a Fortuño, aislarlo hasta de su misma sombra, eso lo ha logrado y ¡qué bien que lo ha logrado!

sábado 21 de noviembre de 2009

Cuentos de la colonia. Diez


Por asuntos de trabajo, hace dos fines de semana tuve que encerrarme en uno de esos hoteles grandes de Isla Verde. Reviví la usual e infinuta disputa, cada vez más creciente, que tengo con los/as empleados/as de esos hoteles en San Juan. Pongo mi cara de monstruo cada vez que viéndome tan evidentemente puertorriqueña, se me acercan con el Good morning Mme, o con el May I help you, Mme? Me sale tan natural (la cara de energúmena) que veo (y disfruto, por cierto) cómo cambian de colores y hacen el cambio más rápido que ligero cuando les doy casi gritados los BUENOS DÍAS, o GRACIAS. Es una carga continua todos los días que paso allí. Me “distraigo” además, en la fila del buffet de desayuno, mirando las caras de derrretimiento que ponen esos mismos empleados cuando tienen que atender a un gringo, que se convierten en caras de fastidio cuando llega un ” local”. Y no se diga el absoluto frenesí y el amelcochamiento cuando los niñitos gringos están j... en la fila. Frente a esas caritas de dientes rubios y ojos rubios sólo hay AMOL, AMOL que se traduce en distancia y casi desprecio si el que j... es uno de aquí.

Esta vez no fue igual. Llevaba conmigo un libro que me habían prestado: “We the People”. La representación americana de los puertorriqueños, 1899-1926. (editado Por Mario Cancel y José Anazagasty). La mañana del sábado desayuné con ese libro y empecé por donde siempre se empieza, por el principio. Mala, mala cosa... Los huevos me supieron a hiel cuando tropecé con la siguiente cita que tiene como trasfondo las primeras incursiones “civilizadoras” de los/as gringos/as en su recién adquirido botín: “While it was thought that much of Puerto Rico could be planted to supply all of the ‘tropical needs’ of the U.S., it wasn’t the only capitalist venture that was imagined for Puerto Rico. From the first colonial agents in Puerto Rico, tourism and winter second homes for Americans were visualize. Dinwiddie declared that ‘our new island [will become] a great winter resort for people of leisure in the United States...” (Camille I. Krawiec) (aclaro que todo el libro es en español, sólo el primer artículo es en inglés). No es lo mismo haberlo aprendido por experiencia hoy, que haberlo puesto en perspectiva (de la mano de una investigadora que usó los papeles que se produjeron a principios del siglo XX), desde la mesa de un buffet de un gran hotel en Puerto Rico, con CNN en el televisor del frente y metida dentro de una nube de gente hablando inglés, que como detalle insignificante tiene el que todo eso es en Carolina, Puerto Rico.

Por la tarde en la piscina, no me fue mejor. Un ‘espectáculo’ que me tocó disfrutar fue el de un gringo viejo con otra gringa mucho más joven, calvo él, pintarrajeada ella, calenturientos ambos... que se sobeteaban y besuqueaban con frenesí furioso delante de los pocos que estábamos allí. Estuvieron allí en el agua hasta que ya no aguantaron más, supongo. Si les adjudico la visión de Dinwiddie, imagino que nos mirarían como miraban los amos a los sirvientes de Pérez Galdós frente a quienes no había que cuidarse de vivir sus miserias porque, total, eran sirvientes.
Fue un fin de semana laaargoooo...

Al siguiente, por una cuestión de amigos, pasé una noche en mi adorado Hotel Meliá. Llegar allí siempre es agradable. ¡Qué diferencia! Nadie habla inglés, es obvio que todos somos de aquí, a ninguna mucama, recepcionista, maletero o mozo se le ocurre preguntar nada en inglés. Todo es Ponce, todo es cercano, todo es nuestro. La amabilidad se da gratis y en español. Nadie pone cara de becerro a medio morir cuando ve un gringo ni pone cara de molestia cuando ve un boricua. En el Meliá está claro 1. Que Ponce es Ponce y 2. Que viven casi todo el año con el dinero de los boricuas. 3. Que, en todo caso, el dinero de los gringos es igual que el de los boricuas.

Para mayor relajamiento y mejor recompensa, el grupo de que me hablaron cuando hice la reservación era nada menos y nada más que los bailarines del Ballet Nacional de Puerto Rico que montaban” El Cascanueces” en la Perla. ¡Qué diferente el desayuno en la maravillosa azotea del Meliá! mamás y papás detrás de sus bailarinitas, las niñas más lindas que podamos imaginar con moñitos de todos colores, esbeltos/as y hermosos/as bailarines/as con caras de sueño, pero aún así, vivarachos/as disfrutando cada cual su jugo de china en vaso plástico, ¡cuánta energía hay en este país!

Llevo el libro en mi maleta... vuelvo al título del artículo que me hizo sufrir...
Me pregunto con la autora: My place or yours? Parece mentira, pero todavía al final de 2009 y con Fortuño y las estrategias de su gobierno cada vez más seguiremos en los “contested places.”

viernes 13 de noviembre de 2009

Y además, son cultos!


Resulta que el Procurador del Veterano se vio entre la espada y la pared: sus "clientes", los veteranos, a quienes se supone que les"procura" la felicidad y el bienestar, que estaban, como últimamente todo el mundo, protestando por la presencia de Fortuño; y su jefe, Fortuño, el tipo más buscado de todos los tiempos en Puerto Rico. Como buen veterano de guerra que aprendió que hay que actuar rápido y sin que tiemble el pulso, cuando le preguntaron qué opinaba sobre la protesta, nos educó (lo cito libremente): " Cuando Sancho le preguntó a su señor Don Quijote:
¿por qué ladran los perros?, Don Quijote le contestó: Porque cabalgamos, Sancho amigo."

Creo que los veteranos, para estar a mano, deben preguntarse, con Lope de Vega: ¿Qué tengo yo, que mi amistad "Procuras"?


miércoles 11 de noviembre de 2009

La milla extra


El otro día oí a una Secretaria del gabinete de Fortuño expresarse en torno de los "beneficios" que recibirían los cesanteados. Algunos de esos/as empleadas/os se quejaban de que no los querían atender en las agencias concernidas porque su estatus no estaba claro. Fueron despedidos el viernes, pero en las agencias creían que serían despedidos en enero.

La "susodicha", con voz de domadora y látigo en mano explicaba que TODOS los despedidos tenían derecho a xyz y que en su agencia había órdenes estrictas, bla, bla, bla. Aunque le explicaba a Rubén Sánchez (que, por cierto, tenía a una cesanteada escuchando en otro teléfono) cómo se administra con vigor y eficiencia a toda prueba, la verdad es que era como escuchar a una directora de escuela delante del superintendente tratando de meterle miedo a Pepito para que no diga ninguna mala palabra más.

Convirtió el desbarajuste de este gobierno en una cosa de privilegiados. Con su voz de oficial de un penal, más que explicarnos, les "recordaba" a los empleados/as que ellos "saben" que "todo aquel que tuvo el PRIVILEGIO de quedarse en su empleo tiene que dar la milla extra." Lo dijo más de una vez.

Siendo de la fraternidad de Such is Life, imagino que se sentirá confiada de que "la buena gente que nos escucha" se come el cuento de que todo funciona cual reloj suizo si ella se proyecta con dominio y voz de general. Mirando desde arriba a las "garrapatitas" que la escuchan y a las "crápulas" a quienes manda en la agencia que dirige, se sentirá confiada presumiendo que, como la historia del mancebo que casó con mujer brava, "si al principio no te mostraras como fueres después no podrás aunque quisieres."

Las agencias no dan a basto para hacer el trabajo con el desmantelamiento del gobierno. Pero la mano dura ya llegó, las APP llegaron con todo ese montón de Secretarios que desprecian a sus empleados y que vienen con las órdenes de funcionar como en la empresa privada. El economista Francisco Catalá nos explicaba ayer que la empresa privada tiene una forma de impedir que baje la productividad a pesar de que constantemente botan, reducen y se "reorganizan." Reclutan personas por 6 meses, los botan y luego emplean otros más, sobrecargan de tareas a quienes se quedan y reclutan a tarea parcial.

Es la misma milla extra de la que habla la aprendiz de Barrabás.
¡Qué privilegio, brother!

No reclamo derecho de autora por la foto. Si es suya y no quiere que la use, comuníquese conmigo y la retiraré inmediatamente



viernes 6 de noviembre de 2009

Viernes rojo


Luis Pedraza Leduc nos llamó a todos frente a la Fortaleza a convertir el mal llamado "viernes negro" en "viernes rojo." Por el color de los números en los libros de las ventas que no harán ese día las megatiendas y grandes centros comerciales. Ahora sí estamos hablando... ése es el lenguaje que hará entrar en cintura a Fortuño.


¿Podremos hacer entender a una gran mayoría de este pueblo el poder que tiene en sus manos? ¿Podremos convencerlos de que dejen de estar gastando miles de dólares en el último juguete tecnológico, en la última casa de Barbie?


Insisto, regalemos matitas, café, artesanías, discos de nuestros cantantes, libros. Para eso no hay que ir a los grandes centros comerciales. Y si quieren ir, vayan sólo a cantar con güiro y maracas: "¿Dónde está Fortuño?, Fortuño no está aquí, Fortuño está vendiendo lo que queda del país!!!"