A tres meses de cumplir dos años en la blogosfera he decidido cerrar este espacio. Lo cierro por dos razones principales:
1. Tendré una nueva obligación en mi trabajo que me ocupará todo el tiempo y no quedará cabeza para este espacio. No quisiera dejarlo abierto como "un periódico de ayer." Ya bastante me molesta el tener entradas de más de una semana de viejas. Nunca he tenido mucho tiempo para leer los otros blogs, así es que ahora menos lo tendré.
2. Luego de escribir divertida y furiosamente por tantos meses me he dado cuenta de dos cosas: de que, uno, mi furia no es contagiosa porque nunca logré más allá de tres o cuatro historias compartidas sobre el trato que nos dan en el mundo de los servicios. Eso, a pesar de que el mal llamado "servicio" en este país brilla por su ausencia.
Y, dos, que no quiero estar dándole a la lengua (o a los dedos en el teclado) en un círculo vicioso como una forma de encauzar mi enfogonamiento en relación a las cosas que nos están pasando en el país. De tanto escuchar en la radio a la gente hablar y analizar, de tanto leer en la blogosfera la gente opinar, ya estoy aburrida de ver que eso y las marchas es lo único que somos capaces de producir en esta j... colonia. SOMOS voyeristas cultos y sobre todo SOMOS todos unos cobardes. Se nos cae el país, se nos hunde todo y nosotros seguimos en nuestras peñas cibernéticas. SOMOS hijos e hijas de esta colonia. Me siento cómplice y no me siento feliz con eso.
Por tanto, dejaré abierta esta entrada un rato por si alguien quiere entrar a pelear conmigo o a llorar conmigo. Pero, como ha dicho nuestro gran Mesías Pedro Rosselló, este decisión es FINAL y FIRME.
He desarrollado un cariño especial hacia todas las personas que consistentemente han comentado en mis entradas. Me siento contenta de que todos juntos/as con Ivonne Acosta y Julia Cristina lográramos parar a Glorimarie Jaime. Y no tengo NADA en contra de mis queridos/as compañeros/as blogueros/as, ciertamente por mucho tiempo sentí que era importante lo que escribía. Aprendo, repienso y aclaro en esos blogs, pero simplemente creo que seguir hablando entre nosotros/as mismos no es suficiente. No tengo nada que sugerir, no tengo alternativas que proponer. Esa es la verdad.
Feliz Navidad a todos y a todas. Mi deseo para el Año Nuevo es que ojalá las discusiones en la blogosfera logren más que las discusiones en la radio, en la televisión... de manera que todos los malvados que se han quedado con nuestro país tengan verdaderamente una oposición real.
Por último, quiero señalar que Enfogoná y Clientelafuriosa son "marcas registradas", ja, ja, que me reservo la opción de alguna vez volver aunque sea a criticar problemas con el reciclaje, los molinos de viento, los trenes de Cabo Rojo a Patillas, las demasiadas ventanas al mar que hay en la Isla, la falta de algún cruzacalles que enturbie el aburrimiento de tanta calle limpia y tanto árbol florecido.







