
Me quité varios años de vida ayer cuando tuve la fragante idea de salir de mi casa a comprarme una ropa en una tienda por Departamentos de esas en Plaza. En la zona de los zapatos oigo unas voces infantiles, dulces, como de un coro y cuando miro porque pienso que es un concierto, (ya no sé que más puedan inventarse las tiendas) veo una mujer jovencita, con dos filas de niñitos detrás de ella, que viene saliendo de uno de los pasillos de ropa. La mujer bien radiante, mirando a lado y lado y los niñitos con esa mirada inocente de quienes siguen hacia donde la maestra los lleve, porque si ella lo manda, así está bien.
Las dulces voces venían cantando Santa Claus is coming to town. De pronto entiendo la semiótica. Es como una parrandita, pero de “Christmas Carols.” Con nuestros niños, en nuestro país… Claro, es claro, los terrenos de las megatiendas, no son nuestro país. La maestra en puro éxtasis, mirando a todo su alrededor con el orgullo que se le salía por la cara. Me siento al lado de un señor viejito, a pasar el sofocón. El viejito se ríe, pero me levanta las cejas en señal de solidaridad. Los/as vendedores/as de zapatos, se detienen y comparten el éxtasis con la maestra. Es obvio, la agriada soy yo.
Sentada entre los zapatos, de pronto alcanzo a ver a la misma mujer joven tirando fotos y fotos con un celular. Y como ya me he levantado, también veo que hay otra maestra joven marcando un orden: mientras manda a cada niño/a a echar su carta en un buzón rojo enorme que tiene la tienda, la otra, la “maestra de coro”, hace click, click, para “save the moment”. Los/as demás sentados/as en el piso esperando pacientemente su turno.
Esta vez no sé qué me indignó más, si la “nueva tradición”, si la cara de la maestra, si la reacción de los/as vendedores/as o si el patético episodio de ver a dos jóvenes maestras de mi país siendo instrumento de la colonización...
*La palabra es de Ernesto Cardenal
La imagen no es mía: http://www.blogfeed.es/racismo-en-left-4-dead-2-el-art-culo-que-me-hizo-sentir-vercuenza-ajena/ Si no quieren que la use, díganmelo y la uso, lo que sería una pena porque me encanta.


Creo que a los vendedores se les debe considerar como rehenes. Imagínate que protesta uno porque canten algo del repertorio cristiano-navideño de EE UU como Rudolph the Red Nosed Reindeer? pa fuera que va. Está claro que nos enseñan desde chiquitos a ser ayanquizados. Para gente así, mejor que ser de aquí. Si por lo Menos cantaran la Hora del Volver de Rita Indiana y los Misterios, pero no, tiene que ser Santa. Todo lo de fuera es mejor. La gente también?
ResponderSuprimirSí, nunca pensé que se quejaran en voz alta. Pero no se trata de eso, se trata de que era obvio que con su actitud estaban "disfrutando" la "escena"; lo que me dice claramente que no hay cuestionamiento alguno de ese paradigma. Y claro que eso trae consigo incrustada la idea de que la gente de Allá es mejor. POr algo hay un doble trato en los hoteles de este país, por ejemplo. Hoteles que son en nuestro propio suelo.
ResponderSuprimirHey, David: Feliz Navidad!
ResponderSuprimirFeliz Navidad para tí también y que el 2012 te traiga menos crispación.
ResponderSuprimirTú crees que eso podrá ser? Con un año más de Fortuño?, con elecciones a la vista?, con plebiscito? Ojalá!!!!!
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