lunes 31 de octubre de 2011

Pobre de mi pueblo enano...



Tengo profesor@s universitari@s amig@s y en la familia. Muchas veces les he oído la queja de que nadie entiende sus trabajos. Alguna que otra me ha dicho que ya no pierden el tiempo en explicarle a la gente que trabajan todos los días como todo el mundo, aunque no vayan todos los días a la universidad. Curiosamente, hoy que tanta gente realiza trabajos en línea todo el tiempo, todavía el trabajo de un profesor o profesora no se entiende.

Insistentemente les dejan caer la pregunta: ¿Cuándo es que tú trabajas? O, ¿tú trabajas los lunes? Los veo cargar con libros y tareas a todas partes: oficinas de médicos, hoteles, etc. etc. El trabajo intelectual no tiene horarios, pero la gente no lo entiende o tal vez, no quiere entenderlo. Parece que les asusta esa clase de diversidad.

Lo peor es que la misma gente de la universidad, cuando llega a puestos administrativos parece que se les olvida de dónde salieron y a qué se dedicaban. Lo digo por dos ejemplos notorios, aunque seguramente habrá otros. El “profesor” José Arsenio Torres, que salió de la Universidad, no se harta de hablar todo el tiempo, y no ahora, que es cierto, si no desde cuatrienios anteriores, sobre la Universidad como “alejada” de la realidad, como poco pertinente, como prescindible y otras lindezas más. Imagino que para José Arsenio la única universidad pertinente, el único profesorado posible era el de la “edad dorada” de Jaime Benítez. A otro perro con ese hueso. Se le olvida a José Arsenio que la transformación profesional de Puerto Rico sólo se le debe al profesorado “enajenado” de las universidades puertorriqueñas. También se le olvida que l@s verdaderos consultores y expert@s están en la universidad investigando, no en la radio parloteando sobre todo.

Ahora, otro profesor, Ángel Rosa, nos ha estampado en la cara a tod@s, en su primer discurso como candidato por el partido popular, que ha decidido “dejar la comodidad de la cátedra” para entrar al ruedo político. Como si no supiéramos de qué se tratan todos esos repentinos e incontenibles deseos de “servir” al país que tienen l@s polític@s de este país. Y como si no supiéramos la guachafita, el relajo y el ocio destructivo y malsano que les aqueja a los legislador@s en Puerto Rico.

Este fin de semana ha entrado definitivamente al panorama político, Rafael Cox Alomar. No voy a contar las bondades de su perfil profesional porque ya lo hemos oído suficiente. A mí me da igual porque siendo popular y no siendo de los soberanistas, mucho menos independentista, nada tiene que decirme. Sin embargo, ya Benjamín Torres Gotay le ha dedicado un buen artículo a la tramposa ambigüedad a la que lo han sometido en su partido. Quiero mencionarlo porque esto de Cox Alomar representa una vez más otro ejemplo patente del miedo que le tenemos en este país a la inteligencia y a la posibilidad de pensar. Lo que debería ser su mayor ventaja en estos momentos de tanto basureo y letrina, se ha convertido ¡en su mayor problema! He oído a populares en mi familia, que están dispuesto s votar por Cox, sólo por borreguismo, acusarlo de “pedante” arrogante” prepotente”. En el contexto en que lo comentan lo que verdaderamente quieren decir es que cualquier persona que tenga un discurso inteligente, que tenga referentes y los use, que muestre fluidez y diversidad en el manejo discursivo, ya se le acusa de ser “arrogante” pedante” y, por supuesto, que se cree “superior.” Esos mismos razonamientos los oí ad nauseam durante el fin de la semana pasada por la radio.

O sea que en nuestro país, ser inteligente, pensante, educad@, formad@ es un “defecto” que hay que “esconder.” Como bien dice Torres Gotay, Cox Alomar ha empezado su carrera por el camuflaje: convencer a la gente que tiene todos esos títulos, pero que no hace daño con eso, que su formación no “ataca”, no “hiere.” Y, sobre todo, que aunque tenga cosas inteligentes para decir no debe decirlas, no sea que la gente confirme que es “pedante”, “prepotente “y con ínfulas de superior y le retire la “confianza.” Sobre el hacerle sombra a Alejandro, de eso ni hablar. Torres Gotay se encargó de eso…

¡Qué clase de maldición! ¡Qué clase de horizonte!


La foto es de :http://es-es.facebook.com/pages/Prohibido-Pensar/93606844821. Si no quiere que la use, dígamelo y la retiro inmediatamente.

2 comentarios:

  1. Que se puede esperar de un pueblo que elige para que los represente a personas como el Chuchin y Evelyn Vazquez? Saludos!

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  2. Debe llegar el momento en que la mayoria del pueblo pueda tomar decisiones inteligentes.

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