
Las líneas aéreas americanas son la otra prueba del estado de ese país. El afrentamiento y el abuso que tienen desde el nueveonce los va a llevar al hoyo al que han querido llevar a los/as consumidores. Primero, sin razón de lógica alguna quitaron la comida en los vuelos. Segundo, empezaron a cobrar por las maletas, tercero, por los carry-on. Cuarto, te hacen ir a la Cochinchina antes de llegar a tu sitio de destino y cualquier viaje por corto que sea, se convierte en un calvario en términos de madrugones, contratiempos, agotamiento e incomodidad. Han eliminado los vuelos directos, cancelan los vuelos sin explicación alguna y los “weather conditions” se han convertido en el absoluto dispensa abusos que te deja varado en cualquier mugrosa puerta de embarque, como el go to jail sin cobrar los 200 pesos del monopolio.
Tan cerca como ayer mi hijo salió para Canadá. Antes podía hacerlo en un vuelo directo San Juan-Detroit, para luego tomar el autobús que lo llevaba a su destino. Hoy, cortesía de las líneas aéreas del país de los “servicios”, tiene que salir de la casa (que no es en San Juan, por cierto), hacer escala en Miami, o en Philadelphia o en Charlotte o quién sabe si quizá mañana en Charlotte Amalie para luego tomar la guagua que lo pase por la frontera USA/Canadá. Muchas veces, ya, a nosotros (a mi esposo y a mí), por motivos de trabajo, nos ha tocado quedarnos varados en Philadelphia o en Newark, sin más explicación que los famosos “weather conditions”. Hemos vivido la experiencia de quedarnos en la puerta de embarque toda la noche, porque aún teniendo una tarjeta de crédito no hemos conseguido un hotel donde pasar la noche. En otras ocasiones, hemos tenido que desembolsar un ciento de dólares para poder pasar la noche, con la obligación de regresar al aeropuerto algo así como a las 4 de la mañana para seguir rumbo al trabajo. El servicio de las aerolíneas americanas está al nivel de lo que Juan José Arreola describió, para los ferrocarriles mexicanos, en la década del cincuenta, en su maravilloso cuento " El guardagujas."
Ayer, mi hijo fue uno de los últimos que salió antes de que cerraran el Luis Muñoz Marín por las lluvias. Llegó a Miami y lo encerraron en un avión con la flamante noticia de que los harían esperar una hora por 5 pasajeros que venían de Santiago. Cuando me lo dijo no lo podía creer. ¿Cómo no se formó un motín?, me preguntaba. Ah, se las saben todas: el inodoro del baño del avión estaba botando agua y había que esperar por los plomeros, y su avión, por supuesto, hacía el último en la lista de servicios de esa jornada. La otra pregunta que me hago es: y si una llega 5 minutos después de la hora de abordaje, ¡te cierran la puerta y no te dejan pasar ni siquiera a la puerta de embarque! ¿De qué sustancia estaban hechos los 5 pasajeros que esperaban?
En fin, mi hijo, obviamente, no era de esa sustancia. Llegando a Detroit, se percató de que era lo suficientemente tarde para haber perdido su guagua. Nadie de la aerolínea le dio explicaciones, nadie le dijo yo te resuelvo, ni siquiera nadie pidió excusas. Pero todavía hay más: la maleta se la dejaron en Miami, y no sale hasta hoy en un vuelo de las 2 y pico de la tarde. A estas horas, él está en Canadá, y su maleta ni ha salido de Miami, en espera de que esta gente cumpla su ofrecimiento. Otra vez, nadie se disculpó, nadie dio una explicación y mucho menos nadie ofreció hacer algo por todo el desmadre que la misma línea aérea creó.
Y ¿por qué pasa eso? Bueno, hay unas cuantas razones que pueden explicarlo, pero yo, tengo una cercana a mí. Una persona que conozco sufrió el atraso de los vuelos en Isla Verde. Hablé con ella y su explicación es casi un haiku: “Después de todo, valió la pena, nos han dado un avión buenísimo, cómodo, con filas de dos asientos nada más y ¡con televisor en cada fila!” Ah, con qué poco nos conformamos… cómo estas corporaciones conocen los productos de estos sistemas de atropello y cómo apuestan a ellos.
Sin embargo, mi apuesta está en la gente, que harta de tanto atropello evada pasar, en la medida que pueda, esos servicios tan infames y buscar otras opciones con las líneas aéreas de otros países, donde todavía hay buen trato, esmero, respeto y buen servicio, aunque sin cacarearlo tanto como en el mundo del discurso vacío, el supuesto mundo de los “servicios” de iuesei.
PS: Hoy es lunes 18 y todavía mi hijo no tiene la maleta. La enviaron por FEDEX y este servicio no se ofrece los fines de semana. Cuando mi hijo llamó para indagar, la mujer le contestó en tono displicente: "Bueno, señor, eso suele ocurrir, los vuelos están muy llenos, son demasiadas maletas y algunas se quedan. Peor es que se caiga el avión." Qué sweet!!
La foto no es mía. Es de: http://www.pureholidayhomes.com. Si no quiere que la use, dígamelo y la retiro inmediatamente.


En mayo viaje a P.R. desde Filadelfia para la graduacion de cuarto año de mi sobrina en Mayaguez. Estuvimes dos horas montados en el avion sin despegar (nunca dijeros porque). Llegue tan atrasado a San Juan que a las 11:30pm ya habian cerrado la compañia de carros que alquile. Tuve que quedarme en Isla Verde hasta el otro dia. De regreso a Filadelfia una semana despues me fue peor. El vuelo se atraso en San Juan y cuando llegue a hacer escala en Atlanta ya mi vuelo se habia ido. Estuve cinco horas mas varado en Atlanta (alegadamente y que por el mal tiempo) y cuando finalmente llegue a Filadelfia las maletas mias andaban todavia volando en el espacio. Tuve que esperar dos dias para que llegara mi maleta a Filadelfia, y eso que es pagando por la maleta. Imaginate si fuera gratis.
ResponderEliminarJa,así mismo es. El descaro no tiene límites.
ResponderEliminarTratan a la gente como ganado. Eso sí, según mi experiencia, fuera del avión. Ya dentro los que atienden suelen ser muy serviciales. Hasta me dan pena porque es un trabajo duro y creo que mal pagado. Eso sí, el mantenimiento no es lo que era antes. La penúltima vez la tapa del inodoro estaba rota. Y los que atienden en el aeropuerto están mal adiestrados y peor pagados. De ahí la calidad del servicio. No es que puedan controlar mucho.
ResponderEliminarTienes razón, pero me molesta que, encima, asumen su papel como si fueran accionistas en la empresa.
ResponderEliminarSaludos.
Enfogoná;
ResponderEliminarEs un abuso. Saludos
Hola, don Segundo! Mucho tiempo sin "verle" por aquí. Saludos!
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